por clasolo

Esta página intenta recoger algunas de las figuras femeninas más importantes de todos los tiempos, sin las cuales la historia seguramente sería un poco más triste. He aquí una pequeña selección de estas mujeres inolvidables, irrepetibles, imprescindibles y totalmente NECESARIAS.

JUANA DE ARCO

JUANA DE ARCO(Domrémy, Francia, 1412 – Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas.

A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión.

Éste, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, el 8 de mayo de 1429. A continuación, realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.

CLEOPATRA

cleopatra A la muerte del rey de Egipto Ptolomeo Auletes, la corona quedó en manos de sus dos hijos: éste y Cleopatra que debían desposarse. La joven deseaba conquistar el poder en solitario por lo que inició una serie de maniobras para acabar con la vida de su hermano. La corte, que le era hostil, acusó a Cleopatra de tratar de matar al rey lo que obligó a huir a la joven reina. Su próximo movimiento sería ponerse al frente de un ejército para desencadenar una contienda civil.
La llegada de César a Egipto persiguiendo a Pompeyo dará un nuevo empuje al enfrentamiento fratricida. Ptolomeo apuesta por César y hace asesinar a su enemigo. Pero Cleopatra no dudó en utilizar su encanto femenino para hacerse con el apoyo del romano, acudiendo al palacio y seduciendo al gran general. La derrota de Ptolomeo fue el siguiente paso, consiguiendo la bella reina su propósito. Durante nueve meses César y Cleopatra vivieron una intensa historia de amor de la que nacióCesarión.
Una vez más Cleopatra va a participar en la historia de Roma cuando Antonio se hizo dueño del Asia Menor. Tras la batalla de Filipos (42 a.C.) Antonio se reunió con ella en Tarso. La llegada de la reina fue espectacular y con su belleza y encanto conquistó también el corazón del general romano. En el año 37 ambos se desposaron para convertir en realidad uno de sus sueños: la creación de una gran monarquía oriental al margen de Roma. Para evitar esta empresa Octavio dirigió sus fuerzas a Oriente donde se libró la batalla de Accio (31 a.C.) en la que Antonio salió derrotado. Cuando Octavio se personó en Alejandría para contemplar aquella belleza que había cautivado a los dos mejores generales romanos, Cleopatra intentó hacer lo mismo con él pero la edad de la reina y el carácter frío de Octavio motivaron que la maniobra de seducción no obtuviera el deseado resultado. Octavio informó a la reina egipcia de sus intenciones de llevarla a Roma como parte de su cortejo triunfal. Una humillación de ese talante no era admitido por Cleopatra que no dudó en encerrarse en su palacio y suicidarse poniéndose un aspid en el pecho. Cuando Antonio conoció la noticia de la muerte de su amada corrió el mismo destino.

EVA PERÓN

EVITA(Eva Duarte de Perón, llamada Evita Perón; Los Toldos, Argentina, 1919-Buenos Aires, 1952) Política argentina. Hija ilegítima de Juan Duarte y de Juana Ibarguren, vivió pobremente en su pueblo natal hasta que a los dieciséis años huyó a Buenos Aires. En la capital argentina trabajó como actriz en pequeños locales y en la radio, y a partir de 1935 comenzó a gozar de cierta popularidad, si bien sus papeles carecían de relevancia.

En tales circunstancias conoció al coronel Juan Domingo Perón, con quien inició una relación íntima y se casó en 1945. Este mismo año, Perón fue destituido de sus cargos de la secretaría de Trabajo y de la vicepresidencia de la nación y confinado en la isla de Martín García. Entonces mostró Eva su gran energía y carisma para conectar con los sectores nacionalistas del ejército afines a su marido y con los trabajadores, que se habían beneficiado de las medidas sociales impulsadas por Perón desde su puesto.

La campaña de agitación social que emprendió culminó el 17 de octubre, cuando miles de trabajadores, a los que ella llamó «descamisados», ocuparon el centro de Buenos Aires para exigir la libertad del político, en una de las mayores manifestaciones populares habidas en el país hasta entonces.

Una vez liberado, Perón se presentó a las elecciones de febrero de 1946 y obtuvo un rotundo triunfo. A pesar de la popularidad de que gozaba, ella no aceptó ningún cargo oficial y prefirió impulsar una política social desde la presidencia de una fundación que llevaba su nombre. Financiada con fondos públicos, la Fundación Eva Perón repartió ayudas sociales a los más necesitados.

Evita, como habían comenzado a llamarla las clases populares, se convirtió en el rostro humano del régimen y en el enlace del presidente con las organizaciones obreras, principalmente la Confederación General del Trabajo (CGT). Su particular preocupación por la situación de la mujer la llevó a fundar en 1949 el Partido Peronista Femenino y a promover desde él medidas orientadas a una mejor integración de la mujer en el mercado laboral.

Gracias a su intervención, la legislación laboral articulada durante la primera presidencia del general Perón se tradujo en unas mejores condiciones de vida de los trabajadores y de los sectores hasta entonces marginados de la sociedad argentina. Tampoco permaneció ajena a la situación del pueblo español, y en 1947 viajó a España, en los peores momentos del aislamiento internacional del régimen franquista. Su visita estuvo precedida por la concesión del gobierno peronista al régimen español de un crédito millonario para la compra de trigo, maíz, carne, legumbres, etc.

“LA PASIONARIA”

LA PASIONARIA(Dolores Ibárruri Gómez, llamada la Pasionaria) Dirigente comunista española (Gallarta, Vizcaya, 1895 – Madrid, 1989). Nacida en una familia minera conservadora, Dolores Ibárruri se interesó por la lucha obrera bajo la influencia de su marido, un militante socialista con el que se casó en 1915.

Desde que pasó a la acción con motivo de la huelga general revolucionaria de 1917, Dolores Ibárruri fue adquiriendo prestigio como oradora y articulista política, a pesar de que había interrumpido muy pronto su formación escolar para ponerse a trabajar como sirvienta.

Impresionada por el triunfo de la Revolución bolchevique en Rusia, Dolores Ibárruri participó junto con la agrupación socialista de Somorrostro, de la que era miembro, en la escisión del PSOE que dio lugar al nacimiento del Partido Comunista de España (PCE) en 1920, llegando a formar parte de su Comité Central en 1930; en 1931 se trasladó a Madrid para trabajar en la redacción del periódico del Partido, Mundo Obrero.

Su activismo de luchadora incansable le llevó a la cárcel por dos veces en 1931-33. Recién elegida diputada por Asturias en 1936, la sublevación de los militares contra el gobierno de la República acrecentó su carisma popular, al desplegar durante la siguiente Guerra Civil (1936-39) una gran actividad de propaganda; su prosa apasionada, sensible y coherente la convirtió en símbolo de la resistencia y combatividad de la España republicana.

a durante la guerra ascendió al segundo lugar en influencia dentro del partido, después de su secretario general, José Díaz. Tras la derrota militar se exilió en la Unión Soviética (1939-77), continuando su labor como representante de España en la Internacional Comunista. Al morir Díaz en 1942, Pasionaria le sustituyó como secretaria general del PCE, cargo del que sería desplazada por Santiago Carrillo en 1960; se mantuvo, no obstante, en el cargo honorífico de presidenta del Partido.

Dolores Ibárruri regresó a España tras la muerte de Franco y la transición a la democracia, resultando elegida de nuevo diputada por Asturias (1977). Incluso entonces permaneció aferrada a los viejos ideales del comunismo prosoviético, que apenas tenían ya eco ni en la sociedad española ni en el PCE; aquejada por problemas de salud, abandonó pronto su escaño y se retiró de la política activa.

 

FEDERICA MONTSENY

FEDERICA MONTSENY(Federica Montseny Mañé; Barcelona, 1905 – Toulouse, 1994) Dirigente anarquista española, una de las figuras más emblemáticas del movimiento obrero español. Federica Montseny fue, además de la anarquista más conocida en la época que va desde la dictadura de Primo de Rivera a la Guerra Civil (años veinte y treinta del siglo XX), una brillante escritora y oradora.

Su vida estuvo marcada tempranamente por la determinante influencia de sus padres: Juan Montseny y Teresa Mañé (Federico Urales y Soledad Gustavo, según los seudónimos con los que se les conoció en su febril actividad social y propagandística), ambos militantes en las ideas libertarias. En la concepción revolucionaria de Federico Urales, la necesidad de extender la educación a todos los grupos sociales constituía un eje fundamental: la liberación de hombres y mujeres sólo podría alcanzarse por medio de la adquisición de conocimientos. Y así, Federica Montseny obtuvo desde el principio todos las energías y capacidades de sus padres para formarse. Un fuerte sentido de la libertad determinaría, además, todo su proceso de aprendizaje. Libertad personal, poder de decisión, elección de su forma de vida, fueron los cimientos de la idea de mujer que, por otra parte, Teresa Mañé transmitió a su hija. El teatro, para el que su padre escribió innumerables obras, formó también buena parte de la educación de Federica que, asistiendo también a los cursos libres de la Universidad de Barcelona, completó así una instrucción que la haría desmarcarse ampliamente de las mujeres de su tiempo.

Mítines y manifestaciones formaron también parte de la vida adolescente de Federica. Con apenas doce años ya acompañaba a sus padres en la actividad militante que no abandonó a ninguno en sus agitadas vidas. En el Café Español conoció Federica a Salvador Seguí, el Noi del Sucre, líder sindicalista del momento, y a Luis Companys, más tarde presidente de la Generalitat catalana. En un mitin por esos días oyó por primera vez a Ángel Pestaña. Todos ellos, cruciales personajes de la historia social y política de España, más tarde compartieron con Federica las convulsas luchas obreras y la trágica Guerra Civil.

A finales de 1920, con quince años, Federica Montseny escribió su primera novela, Peregrina de amor, que quemó poco después. Al poco tiempo comenzó la redacción de una obra sobre la Barcelona obrera: La tragedia del pueblo, cuyo destino fue también el fuego. A los diecisiete años comenzaron sus colaboraciones en la prensa anarquista, utilizando (para no aprovechar la fama de su apellido) un seudónimo: Blanca Montsan. En 1923, con dieciocho años, ingresó en la C.N.T. (Confederación Nacional del Trabajo), la gran central sindical anarquista de la época, afiliándose en el sindicato de Oficios Varios de Sardañola. Fue en aquel tiempo cuando recibió la oferta de Ángel Pestaña, a la sazón director del periódico, de colaborar en Solidaridad Obrera, órgano decano de la prensa confederal. Federica tendría desde entonces a su cargo la sección de “Relieves sociales”.

Federica se incorporó asimismo al equipo director de la Revista Blanca, órgano teórico del anarquismo español que se publicó bimensualmente entre junio de 1923 y 1936 y en cuya primera época (1898-1905) habían colaborado con asiduidad Unamuno, Clarín, Baroja, Pérez Galdós o Pablo Iglesias. Allí se dio a conocer a través de sus muchos escritos y de los que publicó en otra cabecera anarquista -en este caso semanal-: El luchador. Periódico de sátira, crítica, doctrina y combate. Ambas publicaciones fueron las fuentes más importantes de divulgación de su pensamiento, vertido en unos seiscientos artículos.

Desde 1932 Federica Montseny comenzó a intervenir en diversas giras que, muy usuales en aquellos años, recorrían distintas zonas del país divulgando las ideas sindicalistas y revolucionarias. Participó en múltiples mítines, y sus discursos comenzaron pronto a recogerse en panfletos. En 1933 Federica dio a luz a su primera hija (a la que llamó Vida), fruto de la que sería una larga relación con el también militante anarquista Germinal Esgleas. Ello no supuso sin embargo su alejamiento del trabajo organizativo ni literario.

En este último campo, Federica Montseny escribió alrededor de cincuenta relatos para la Revista Blanca en dos series llamadas La Novela Ideal y La Novela Libre. Dos de estos relatos, La victoria y El hijo de Clara, abordaron el problema de la libertad femenina, asunto del que Federica Montseny se ocupó durante toda su vida. A estas obras siguió una tercera, La indomable, novela en buena medida autobiográfica, en la que, como en las anteriores, la autonomía de las mujeres y su derecho al libre albedrío configuraban las bases de la trama.

Miembro destacado de la F.A.I. (Federación Anarquista Ibérica), el ala más radical de la C.N.T., Federica Montseny mantuvo implacablemente un enfrentamiento dialéctico con sus compañeros del sector más moderado, conocido como “Treintistas” -por haber firmado el “Manifiesto de los Treinta”-, lo que la acercó a las posiciones de hombres como García Oliver, Ascaso, Durruti y otros, y la situó frente a dirigentes como Ángel Pestaña o Joan Peiró.

La crucial cuestión ética que tuvo que enfrentar la C.N.T. a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil, durante el gobierno de Largo Caballero, que opuso sus principios anarquistas a la colaboración gubernamental a la que se vio abocada la organización, afectó profundamente a Federica Montseny. En efecto, de los cuatro ministros confederales que fueron nombrados como representantes de la C.N.T. en el gobierno y que ocuparon las carteras de Justicia, Comercio, Sanidad e Industria, uno fue Federica Montseny.

Sus escrúpulos ideológicos y la presión a la que fue sometida por parte del sector más purista para que se negase a aceptar el cargo fueron difíciles de superar. A pesar de ello y de las serias divisiones que la decisión ocasionó en las filas libertarias, Federica -y los otros tres compañeros- aceptaron, considerando su intervención en el gobierno imprescindible para vertebrar la defensa frente al ejército rebelde.

SIMONE DE BEAUVOIR

SIMONE DE BEAUVOIREl 8 de enero de 1908 nace Simone de Beauvoir en la ciudad de París. Sus padres eran Georges de Beauvoir y Françoise de Brasseur. Su padre trabajaba como abogado. Pertenecían a la clase burguesa, era una familia acomodada. También tuvo una hermana, Helène, menor que ella. La relación de su familia con la clase burguesa desapareció pronto porque George invirtió gran parte de su capital en negocios que terminaron arruinándole. Ésto provocó un giro radical en sus vidas. Se trasladaron a un pequeño piso de la calle Rennes en malísimas condiciones, ni siquiera tenía agua corriente. Su padre encontró un trabajo como vendedor de publicidad en un periódico. Pero toda esta situación lo sumió en una profunda depresión. Comenzó a beber y a visitar burdeles. La madre de Simone, en su papel de esposa comprensiva, intentaba llevar de la mejor manera posible la situación pero las continuas peleas eran inevitables. A pesar de todo Simone y su hermana recibieron una educación burguesa asentada en los fundamentos de la religión católica. Simone pronto se rebeló contra todo lo que le habían impuesto y decidió ir a estudiar la carrera de filosofía en la Sorbona. En esos años fue cuando conoce al hombre que más va a influir en su vida, Jean-Paul Sartre, también estudiante de filosofía. Fue en 1929 cuando comienzan una relación amorosa que se caracterizó por ser libre y moderna y a veces incluso escandalosa. Esta relación durará prácticamente toda su vida. Gracias a esto se unió al grupo de su compañero a la vez que daba clases de filosofía en distintas ciudades de Francia como París o Marsella. Pero la II Guerra Mundial influyó notablemente en su manera de ver la vida y en 1943, en plena invasión de la ciudad de parís por el ejército alemán, Simone decidió abandonar la docencia optando por dedicarse exclusivamente a escribir. En este momento comienza su nueva vida. Se unió a la Resistencia francesa y además escribió su primera novela “La invitada” en la que trata el tema de la libertad y la responsabilidad individual. También habla de este tema en sus siguientes escritos como son “La sangre de los otros” escrita en 1944 y “Los Mandarines” escrita en 1954.
Al terminar la guerra Simone comienza a trabajar en la revista Les Temps Modernes cuyo director era Sartre. Durante estos años realizó numerosos viajes recorriendo gran parte de Europa y también visitando países como Cuba, China o Estados Unidos. Toda su literatura se verá influenciada por los postulados del existencialismo que era la filosofía defendida por Sarte. Pero pronto comenzaría a escribir sobre las mujeres y en 1949 publicó “El segundo sexo”. Con este escrito nació el ensayo feminista más importante del siglo XX en el que la autora trata de analizar la condición de la mujer occidental desde un punto de vista histórico, filosófico y político. De esta obra se llegaron a vender 22.000 ejemplares en una semana. Éste hecho dio una gran notoriedad a Simone. Hay un hecho muy significativo y es que Simone fue una de las mujeres que firmo en el famoso Manifiesto de las 343, publicado por el periódico Le Monde en 1971. ( Fue conocido también como el de las 343 sinvergüenzas). En él un total de 343 mujeres declararon haber abortado alguna vez. Simone declaró que el primer paso como feminista fue firmar ese manifiesto ya que aún finalizado su libro “El Segundo Sexo” seguía manteniendo que no lo era.
Dos años antes de la publicación de “el segundo sexo”, en 1947, su relación amorosa con Sartre se rompió. Él mantenía una romance con la actriz Dolores Vanetti. Todo esto provocaba en ella estados de ansiedad. Pero ese mismo año tuvo que viajar a Estados Unidos para dar unas conferencias y allí conoció al escritor Nelson Algren. Con él comenzó una relación que duró hasta 1964. Aunque ella sabía que el amor que sentía por él nunca sería igual al que sentía por Sartre, por ello Algren le pidió en numerosas ocasiones que dejase completamente a Sartre pero Simone nunca accedió a hacerlo. En alguna ocasión llegó a decirle: “No podría ser la Simone que amas si pudiese abandonar mi vida con Sartre”. Ante esta situación Algren decidió poner fin a la relación.
Esta ruptura volvió a causarle una depresión a Simone, pero pronto recuperó las ganas de vivir al enamorarse del comunista Claude Lanzmann, a quien conoció porque trabajarba en la revista Les Temps Modernes. En este momento ella tenía 42 años y él era diecisiete años menor. A pesar de la diferencia de edad Simone fue con el primer hombre con el que se comprometió a vivir. Gracias a él no volvió a padecer crisis de ansiedad. Lanzmann sí comprendía la relación de Simone y Sartre.
En 1954 publicó “Los mandarines”. Gracias a esta novela Simone fue galardonada con uno de los premios más prestigiosos de Francia, el Premio Goncourt.
Entre tanto, Sartre había roto su relación con Dolores Vanetti y su salud comenzaba a decaer. Esto le preocupaba bastante a la escritora. A los 48 años decidió escribir su biografía. La llamó “Memorias de una joven formal”. Fue publicada en el año 1958. Esta primera publicación forma parte de otras tres obras más llamadas “La fuerza de la edad”, publicada en 1960. Tres años más tarde se publicó “La fuerza de las cosas” y por último en 1972 “Final de cuentas”. Estos cuatro tomos sirvieron a muchas mujeres de la época, convirtiendo a Simone en una figura para todas sus lectoras. Ella era la mujer que había conseguido emanciparse, tomar las riendas de su propia vida.
En 1970 escribió un ensayo ,”La vejez”. En él Simone afirma que los ancianos se han convertido en un sector de la sociedad marginado, al igual que los inmigrantes o los pobres. Fue en este momento cuando la escritora decide dedicarse casi exclusivamente a cuidar de Sartre que inevitablemente muere el 15 de abril de 1980. Un año más tarde Simone publicó un libro para homenajearlo llamado “La ceremonia del adiós”. Finalmente Simone murió el 14 de abril de 1986 en la ciudad donde nació, París.
Podemos decir que al hablar de Simone de Beauvoir estamos hablando de una mujer memorable. Una de las figuras intelectuales francesa más importantes y comprometidas de mediados del siglo XX cuya aportación al feminismo ha sido muy significativa.

MADAME CURIE

MADAME CURIEMaria Skłodowska nace en Varsovia, hija de un matrimonio de profesores con una familia numerosa y escasos recursos. Su madre fallece, víctima de la tuberculosis, cuando ella tiene sólo 11 años. La pequeña muestra una inusitada afición por la lectura y el estudio que la harían destacar toda su vida.

Como en la Polonia ocupada por las tropas zaristas no se permitía a las mujeres asistir a la Universidad, la joven Maria sólo pudo acudir a las clases clandestinas de la llamada Universidad Volante. Finalmente, gracias a su hermana mayor, casada con un parisino, logra emigrar a la capital francesa, donde su familia le pasa una pequeña dotación económica. Pero el dinero nunca es suficiente y siempre acaba gastándoselo en libros antes que en la comida y el carbón que necesita.

Tantos sacrificios dan sus frutos: en 1893 se licencia como la primera de su promoción en física, y, un año después, como la segunda en matemáticas (probablemente, en este caso, su profesor no estaba dispuesto a aceptar que una mujer ocupase el primer puesto).

Empieza a dar clases en la Universidad y poco después conoce a Pierre Curie, colega suyo como profesor de física, con el que se casa en 1894 y con el que compartirá felizmente, a partes iguales, investigaciones, dos hijas y el primer Nobel, hasta que, 11 años después, la muerte los separe.

En honor a la verdad, hay que reconocer que, de los dos, tal vez fuera Pierre el más feminista, ya que fue él quien animó a su esposa a realizar su tesis doctoral sobre la radiactividad natural, descubierta en 1896 por el también francés Henry Becquerel. Tras indecibles sufrimientos causados por sus trabajos con la radiación, los Curie formulan sus hipótesis sobre la propiedad atómica del elemento uranio que, en 1903, les hacen valedores del Nobel de física junto con Becquerel.

La ponderación un tanto macabra, aunque no menos cierta, sería que tal vez el otro gran favor que le hizo Pierre a la causa feminista fue dejar viuda a Marie para que, cinco años después de su trágico accidente, ella pudiera confirmar su valía personal ganando el Nobel de química en solitario.

La Curie fue también promotora de muchas nobles causas de la época, como la Sociedad de Naciones. Y, aunque muy afectada por la muerte de su marido, años después no dudó en mantener un breve idilio con el físico Paul Langevin hasta que fueron descubiertos por la conservadora prensa de entonces, contentos por fin de desatar toda su misoginia contra quien había demostrado que se podía ser una madre atenta, una excepcional científica y, al mismo tiempo, una mujer dueña de su propia vida.

Resulta cuanto menos inquietante que, a pesar de todo el tiempo transcurrido, de haber vivido y triunfado en nuestros días, todavía haya quienes se atreverían a cuestionarle (porque lo cuestionan) si se puede ser una buena madre y ser también una buena profesional o una mujer pública. Para la Real Academia de la Lengua Española, sin ir más lejos, está claro que no, porque esta última acepción la sigue manteniendo como sinónimo de prostituta. Y no hace falta ser Umberto Eco para comprender cuánto dicen de una sociedad este tipo de disquisiciones semánticas.

En ese sentido, tal vez lo más ejemplarizante de su legado es el convencimiento de que la educación podía cambiar muchas cosas, y que se esforzara en darles a sus dos hijas los estudios que a ella tanto le regatearon. Irene recibió en 1935 el premio Nobel de química, y su otra hija, Eve, contrajo matrimonio con el diplomático H. R. Labouisse, quien recibió en 1965 el premio Nobel de la paz como director de Unicef.

NINA SIMONE

NINA SIMONE(Nombre artístico de Eunice Kathleen Waymon; Tryon, Carolina del Norte, 1933 – Carry-le-Rouet, Francia, 2003) Cantante y pianista estadounidense, considerada una de las grandes voces del siglo XX. Nina era la sexta de una familia de ocho hermanos, descendiente principalmente de esclavos africanos, aunque entre sus ancestros también hubo sangre irlandesa e india.

Su padre, John Divine Waymon, se dedicó durante un tiempo al mundo del espectáculo: cantaba, bailaba y tocaba la harmónica, aunque cuando su familia empezó a ser numerosa, trabajó en una tintorería y como barbero para salir adelante. La madre, Mary Kate, tocó el piano para él en alguna ocasión, aunque luego se hizo ministra de la Iglesia metodista y rechazó todo lo que no fueran espirituales religiosos.

Simone creció, pues, rodeada de música. En su hogar, todos los hermanos cantaban y tocaban algún instrumento, sin tomar clases ni tener siquiera conciencia de haber aprendido. Cuenta en su autobiografía que su primer recuerdo de la infancia es su madre cantando gospel, y que empezó a tocar el órgano que había en la casa tan pronto como creció lo suficiente como para sentarse en el banco y llegar al teclado. Nadie se dio cuenta hasta que un día su madre la vio tocando una de sus canciones favoritas: aún no había cumplido tres años.

En 1939 tomó sus primeras clases formales de piano, y a los diez años dio su primer recital, en la librería local. Fue también su primera toma de contacto con el racismo: durante el mismo, sus padres fueron desalojados de la primera fila para acomodar a blancos. Esa experiencia del Sur segregado fue traumática para la pequeña Eunice. Más tarde declaró que fue el punto de partida de su compromiso en la lucha por los derechos civiles.

Con ayuda financiera de aficionados locales, en 1950 continuó sus estudios de piano clásico en Nueva York. Posteriormente, su familia se mudó a Filadelfia, donde fue rechazada en una escuela de música. En 1954 apareció una oportunidad de trabajo en un bar de Atlantic City (localidad de Nueva Jersey que es algo así como el Las Vegas de la costa Este). El problema era que el dueño quería que cantara, mientras que Eunice tan sólo se presentaba como pianista. Ella improvisó una versión de I loves you Porgy, de George Gershwin, con su característico timbre grave, y obtuvo el puesto.

Primeros contratos discográficos

Fue en Atlantic City donde adoptó el nombre artístico que la daría a conocer mundialmente, tomado de la actriz francesa Simone Signoret. Empezó a darse a conocer y, tras actuar en varios clubes de Filadelfia, logró un contrato discográfico con Bethlehem Records, en 1957.

Al año siguiente publicó su primer disco, Jazz as played in an exclusive side street club (también conocido como Little girl blue). Fue un éxito inmediato, y el sencillo escogido, I loves you Porgy, vendió un millón de ejemplares en Estados Unidos en el verano de 1959. Curiosamente, jamás volvería a colocar otra canción en el Top-40 de Estados Unidos, lo cual no le impidió forjarse una audiencia fiel.

A continuación, Simone firmó un contrato con la poderosa Colpix (Columbia Pictures Records), con la que publicó diez discos en cinco años (seis en estudio y cuatro en directo), y varias canciones para bandas sonoras de películas de Columbia; entre ellas: Wild is the wind, Sayonara y Samson and Delilah. En 1961 contrajo matrimonio con Andy Stroud, detective de Nueva York que se convertiría en su mánager, y que aparecería como compositor en los créditos de varias canciones. Ambos tuvieron una hija, Lisa Celeste, en 1962.

En 1964 firmó otro contrato, esta vez con Philips, discográfica con la que publicó siete discos en tres años. De ese período destaca su clásico Don’t let be me, su versión de I put a spell on you, de Screaming Jay Hawkins, y su primera canción de protesta: Mississippi goddam! (‘¡Mississippi, maldita sea!’), furioso alegato contra varios estados del sur de Estados Unidos, inscrito en la lucha por los derechos civiles de los negros. Por entonces se la empezó a conocer como la Suma Sacerdotisa del Soul.

Entre 1966 y 1974 produjo, para la compañía RCA, algunos de sus mayores éxitos, como las versiones de To love somebody (Bee Gees) y Ain’t got no/I got life, del musical Hair. Otro de sus clásicos, To be young, gifted and black, estaba inspirado por una pieza de teatro de su amiga Lorraine Hansberry, y fue grabado por Aretha Franklin en 1972.

En 1969 decidió dejar de vivir en Estados Unidos, asqueada por el racismo de la sociedad estadounidense. Por esa época se separó de Stroud. Nina pasó a convertirse en su propia mánager, y a trabajar con su hermano Sam Waymon. Residió en Liberia cuatro años, y también en Barbados, Suiza, los Países Bajos, Trinidad y Gran Bretaña. Declaró en alguna ocasión que le gustaría morir en África, aunque finalmente eligió establecerse en Francia, con cuya cultura siempre se sintió ligada sentimentalmente: entre sus clásicos se encuentra una versión de Ne me quitte pas, de Jacques Brel.

Una canción: My baby just cares for me

En 1978 fue brevemente arrestada por no declarar impuestos entre 1971 y 1973, en protesta por la guerra de Vietnam. Ese año publicó Baltimore y en 1982 Fodder on my wings, disco basado en su autoimpuesto «exilio», para un sello discográfico suizo. Cuando parecía destinada a convertirse en una vieja gloria sólo recordada por nostálgicos, un espectacular rebrote de fama le llegó de forma inesperada en 1987. My baby just cares for me, una vieja canción que aparecía en su primer disco, publicado hacía ya treinta años, se convirtió en el tema escogido para una campaña de publicidad del perfume Chanel Nº 5 para la televisión británica. Alcanzó el quinto puesto en las listas de ventas de Gran Bretaña.

 

 

 


1 Respuesta a “MUJERES NECESARIAS”


  1. 1 carto2
    Junio 13, 2008 a las 6:04 pm

    Hola guapisima!
    Oye, te ha quedado genial esta página, me encanta. Que gusto da leer biografías de mujeres después de estar siempre leyendo las de hombres. Es fuerte que siempre que hemos dado historia, en el cole o en el instituto, pocas veces nos hayan hablado de mujeres…
    El diseño te ha quedado de ptm y espero seguir viendo más mujeres por aquí…
    También me ha gustado mucho el vídeo que has subido de la mujer en la historia, es super bonito. Enhorabuena por tu blog, el esfuerzo al final siempre se ve recompensado. Un beset preciosa.


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